Por qué no existe un precio único
Preguntar cuánto cuesta una página web es como preguntar cuánto cuesta un local: depende del tamaño, de los acabados, de la ubicación y de lo que vayas a hacer adentro. En un sitio web, lo que mueve el precio es el alcance y la calidad del trabajo, no el número de páginas.
Cuatro tipos de proyecto, cuatro tipos de costo
- Página informativa o de presentación: pocas secciones, formulario y WhatsApp. Es el proyecto más acotado.
- Sitio corporativo con blog: más páginas, contenido propio, SEO y un sistema para que tu equipo publique sin depender del desarrollador.
- Tienda online: catálogo, carrito, pagos, inventario, facturación y envíos. Ver la guía para crear una tienda online en RD.
- Aplicación web a medida: procesos propios de tu operación, usuarios con roles y reportes. Ver cuánto cuesta desarrollar una app.
Qué debe incluir una cotización seria
- Diseño: si es a medida o de plantilla, y cuántas rondas de cambios incluye.
- Contenido: quién escribe los textos y prepara las imágenes. Es uno de los motivos más comunes de retraso.
- Versión móvil: la mayoría de tus visitas llegan desde el celular.
- SEO técnico básico: títulos, descripciones, velocidad y mapa del sitio.
- Medición y contacto: Google Analytics, formulario que de verdad llegue a tu correo y botón de WhatsApp.
- Entrega: accesos completos, dominio a tu nombre y capacitación para que puedas editar.
- Garantía y soporte: qué pasa si algo falla después de publicar.
Los costos recurrentes que casi nadie menciona
El desarrollo es el pago más visible, pero no el único. Pregunta por estos:
- Dominio: se renueva cada año.
- Hospedaje: mensual o anual, según el servicio.
- Certificado SSL: hoy muchas veces se incluye sin costo adicional, pero confirma que tu sitio abre con candado.
- Mantenimiento y respaldos: actualizaciones, seguridad y copias de seguridad que se prueben.
- Licencias de plugins o temas premium: si vencen, dejan de recibir parches de seguridad.
- Correo corporativo con tu dominio.
Si quieres que alguien se encargue de la parte técnica, conoce el servicio de hospedaje y mantenimiento web.
Señales de alerta al contratar
- Un precio muy por debajo de las demás cotizaciones y sin detalle de qué incluye.
- Una plantilla vendida como diseño a medida.
- El dominio y el hospedaje quedan registrados a nombre del desarrollador y no a tu nombre.
- No te entregan accesos o los condicionan a un pago adicional.
- Usan plugins o temas pirateados para ahorrar licencias.
- No mencionan respaldos ni seguridad.
- Prometen aparecer en el primer lugar de Google: nadie puede garantizarlo.
Cómo pedir cotizaciones que se puedan comparar
Entrega a todos los proveedores la misma información y exige que respondan con el mismo nivel de detalle:
- Qué quieres lograr: más llamadas, ventas, reservas, credibilidad.
- Las secciones o funciones que imaginas y ejemplos de sitios que te gustan.
- Si ya tienes dominio, logo y contenido, o hay que prepararlos.
- Tu fecha ideal y qué ocurre si hay retrasos de contenido.
- Pide el desglose: desarrollo por un lado y costos recurrentes por otro.
Antes de pagar nada, también puedes pedir la auditoría gratuita de tu sitio actual para saber qué se puede rescatar y qué conviene rehacer.
Preguntas Frecuentes
¿Quieres una cotización que puedas comparar?
Cuéntame qué quieres lograr con tu sitio y te envío una propuesta con alcance, tiempos y costos recurrentes por separado. Sin compromiso.
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